Introducción al LEED: beneficios
30 mayo 2016 por Jonny Cabrera
Construcción sustentable orientada a la certificación LEED.
La certificación LEED (Liderazgo en Eficiencia Energética y Diseño Sustentable por sus siglas en inglés) es conocida a nivel mundial por su aporte al desarrollo de construcciones sustentables.
Cuando hablamos de LEED surgen muchos temas que debemos considerar en torno al diseño, construcción y mantenimiento de un espacio o edificio. La certificación nos permite entender cuáles son los aspectos más relevantes de la propuesta, de manera que se logre un proyecto de óptimo desempeño en el uso de los recursos naturales, de mejores condiciones para los usuarios y de máxima rentabilidad económica.
LEED representa una herramienta útil y eficaz para guiar a todas las partes involucradas del proyecto que buscan incorporar prácticas sustentables. Esto abarca desde la idea del inversionista y los proyectos de los especialistas, hasta la ejecución en obra e incluso la ocupación y operación de las instalaciones.
Cada etapa del proyecto puede significar una oportunidad valiosa para aplicar las medidas necesarias, aunque lo más recomendable es hacerlo desde el inicio de la propuesta, evitando costos adicionales por cambios posteriores.
Sin embargo, también es cierto que algunas estrategias implementadas durante el funcionamiento no requieren inversiones importantes y contribuyen igualmente al objetivo de sustentabilidad.
Beneficios
Reconocimiento internacional que hace tangible el esfuerzo en sostenibilidad.
Además de ser una referencia confiable en cuanto a parámetros sustentables, la certificación LEED otorga un reconocimiento internacional que hace tangible el esfuerzo realizado. La incorporación de atributos sustentables colabora con el cuidado del medioambiente, el bienestar de los ocupantes y el crecimiento económico responsable; se proyecta así una imagen positiva del proyecto que responde no solo al interés particular, sino que además favorece al entorno.
Entre los beneficios que otorga LEED se destaca el ahorro en costos operacionales, considerando los diferentes factores que influyen a lo largo de la vida útil del proyecto.
Si evaluamos las circunstancias actuales de los servicios básicos, encontramos la necesidad de reducir la dependencia del suministro y procurar opciones que cubran la demanda. Esto puede lograrse mediante sistemas de respaldo (plantas eléctricas y tanques de agua) o tecnologías alternativas (recolección de aguas de lluvia y paneles solares).
Incluso el uso de artefactos y equipos eficientes ayuda a reducir el consumo y, por consiguiente, disminuye la escala —en tamaño e inversión— de los sistemas de apoyo.
Si visualizamos el proyecto como una estructura perdurable, la importancia de lograr una alta eficiencia en el uso de recursos va más allá de aliviar la coyuntura actual. Responde a una tendencia mundial de sustituir la cultura del derroche energético por una política más responsable con el medio ambiente, el cambio climático y las futuras generaciones, impulsando el desarrollo económico competitivo a partir de la generación de energías renovables.
En conclusión
La certificación LEED como estrategia de largo plazo para proyectos de construcción.
La certificación LEED contempla un plan de mantenimiento y operación que sirve para llevar una revisión completa y constante de las instalaciones. Esto reduce los costos asociados a reparación, ya que identifica a tiempo posibles fallas y previene situaciones inesperadas.
De igual forma, la selección de equipos y materiales sustentables prolonga la vida útil del proyecto y compensa el presupuesto de mantenimiento, a través de la durabilidad de sus componentes y la reducción de los recambios.
Obtener la certificación LEED proporciona además un argumento sólido para la campaña de publicidad del proyecto, al exponer los diferentes atributos sustentables de forma clara y precisa; resaltando el valor agregado de la propuesta a partir de la rentabilidad de las instalaciones y el confort de los ocupantes.