Integración de hardware y software en proyectos de ciudades inteligentes
12 mayo 2021 por Nixon Cedeño
Las ciudades inteligentes representan la evolución de la urbe tradicional gracias a la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) a sus procesos de funcionamiento cotidiano. En la actualidad se están implantando infraestructuras y dispositivos dirigidos a un amplio marco de acción de muy variada influencia, en donde eficiencia energética, accesibilidad, movilidad, reducción de la contaminación y recursos sostenibles son puntos comunes en este proceso de transformación integral de la ciudad y los ciudadanos hacia un ecosistema digital.
A continuación se presentan algunos datos de interés relacionados con el desarrollo de proyectos enfocados en ciudades inteligentes:
- Menos del 5 % de estos proyectos han pasado a la etapa de desarrollo.
- Estas ciudades o desarrollos inteligentes han integrado infraestructura de información y comunicación (TIC) para mejorar el funcionamiento de la ciudad y lograr la transformación digital de los sistemas urbanos.
- Se centran en el desarrollo del capital humano, a través de la gobernabilidad potenciada por las TIC, para apoyar el desarrollo urbano sostenible impulsado por el conocimiento, la creatividad, la innovación y el espíritu empresarial de los actores de la ciudad.
- El Big Data es un concepto central de la ciudad inteligente, ya que describe los activos de información y datos caracterizados por su volumen, velocidad, variedad, variabilidad y valor para distintas partes interesadas, lo que requiere servicios de nube de alta capacidad.
- Estos proyectos abordan una amplia gama de desafíos urbanos a través de la regeneración de la ciudad: infraestructura de vecindario inteligente sin emisiones de carbono, sistemas de gestión de recursos energéticos inteligentes, redes de agua y residuos, redes inteligentes, sistemas de tráfico inteligentes y plataformas abiertas de datos ciudadanos.
Infraestructura tecnológica como base de los proyectos de ciudades inteligentes.
Hasta el momento, los proyectos de estas características buscan a algún funcionario público con visión de futuro o a un inversor privado dispuesto a apostar por ellos para poder ejecutarse. Otro escollo por resolver es la construcción tradicional: existe la impresión de que incluir tecnología o construir de forma sostenible incrementa los costos de la obra de manera exagerada, lo cual es totalmente falso.
Aún no se comprende que los retornos de inversión pueden darse a corto plazo; por ejemplo, una edificación con un sistema de automatización y control integral puede convertirse en un modelo de negocio atractivo para la inversión nacional o extranjera.
Es importante resaltar que estos proyectos no se desarrollan de la noche a la mañana. Se necesitan personas talentosas para determinar las necesidades de cada proyecto y mucho tiempo para validar que todo funcione correctamente, tal como fue concebido originalmente. El control de calidad es fundamental para crear sistemas resilientes.
El hecho de que muchos de estos sistemas sean personalizados agrega una complejidad extra al proyecto, lo que requerirá mayores tiempos de desarrollo.
Datos, infraestructura y capital humano
Cada proyecto comienza con el diseño y desarrollo de la infraestructura. Ese paso se refiere a la implementación de la tecnología que no se ve, la que hace que cada edificio y ciudad funcione a su máximo rendimiento.
Los datos son la base para que la ciudad sea inteligente; sin embargo, existe una realidad en la que la mayoría de los datos almacenados no se utilizan. Esto ocurre porque no se cuenta con el personal adecuado o calificado para hacer ese tratamiento de la información, lo cual representa uno de los grandes problemas de las ciudades inteligentes: determinar qué información tiene valor real. En el mundo de hoy existe una creciente demanda de especialistas en análisis de datos.
El análisis de datos es uno de los pilares del desarrollo urbano inteligente.
Estas ciudades inteligentes requieren inversión y despliegue tecnológico, pero una de las inversiones más necesarias —y que debe mantenerse en el tiempo— es la formación y el desarrollo del capital humano. A medida que progresan estos desarrollos tecnológicos (creación de plataformas, diseño de hardware, desarrollo de software, construcción de estructuras), es imprescindible asegurarse de que los aspectos educativos no se pierdan en el camino.
Formación, innovación y gobernanza
La capacitación desempeñará un papel clave en el avance de las ciudades inteligentes. Sumar actores como universidades y escuelas técnicas será un factor diferenciador y promotor de esta necesidad; estos desarrollos inteligentes requieren mano de obra calificada para construirse de manera eficiente, sostenible y responsable.
Puede sonar repetitivo, pero es una gran realidad: una ciudad inteligente no puede alcanzarse si no se innova. Para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los servicios que ofrece la ciudad, se debe fomentar la comunicación e integrar a los gobiernos, las empresas y los ciudadanos.
Big Data, inteligencia artificial (IA) e IoT son tecnologías que deben ser conocidas y estudiadas por todos. La creación, integración, diseño y mejora de software y hardware tiene el potencial de transformarse radicalmente, aumentando en el sector público la calidad de los servicios comunitarios y reduciendo los costos de operación.
La prestación de estos servicios e infraestructura inteligente plantea desafíos técnicos, de gestión social, políticos y éticos que requieren pensamiento innovador. Estos elementos, sumados a conceptos claros de ciberseguridad y planes de continuidad de operaciones, son los que convertirán a una ciudad en una ciudad inteligente, sustentable y estable, capaz de satisfacer a sus ciudadanos en todas sus expectativas.
Ing. Nixon Cedeño — ncedeno@innotica.net — LinkedIn