Redes integrales de automatización y control, un proyecto obligatorio para cualquier obra que se desea construir
29 junio 2017 por Carlos Dobobuto
Cuando un promotor o constructor se plantea desarrollar un nuevo proyecto (nueva edificación o reformas de un edificio existente), es obvio que de inmediato requiere la contratación de distintos diseños básicos: arquitectura, electricidad, sistemas sanitarios (aguas blancas, aguas negras y, para algunos, aguas grises), protección contra incendio, climatización, telecomunicaciones (voz y datos) e incluso seguridad electrónica (CCTV y control de accesos).
Lamentablemente, muy pocos —por no decir ninguno— consideran la contratación del diseño de una red integral de gestión de cada uno de estos subsistemas que formarán parte de la edificación. Sin duda, este último "no es vital" para levantar la construcción, por lo que los directores de obra continúan prácticamente sin notar las carentes definiciones a nivel de control e integración de cada subsistema.
El problema realmente comienza cuando se están instalando los equipos o cuando la edificación ya está operativa.
Infraestructura de automatización y control integrada durante la fase constructiva.
Los problemas con los que se encontrará el promotor o constructor de una edificación que se desarrolla sin incluir una red de gestión son los siguientes:
- Improvisación en la gestión de cada uno de los subsistemas, dejando la responsabilidad de control sobre el cuerpo de vigilantes o en los tradicionales relojes analógicos.
- Contratación de forma abrupta de instrumentación y/o plataformas a los mismos proveedores de cada una de las especialidades, perdiendo con ello el poder de negociación.
- Perjudicar la calidad del servicio dentro de las instalaciones cuando los entes gubernamentales limitan los consumos energéticos.
- Necesidad de registrar manualmente el estado de cada uno de los costosos equipos que forman parte de la instalación.
- Derroche de recursos económicos en adquisición de plataformas no requeridas.
- Múltiples plataformas de gestión sin comunicación entre ellas.
- Necesidad de contratar múltiples técnicos, en muchas ocasiones bajo estrictos horarios de trabajo, para garantizar una supervisión continua de los costosos equipos que forman parte de la instalación.
- Necesidad de mantener contratos exclusivos con un proveedor de equipos.
- Interrupción de servicios por errores humanos en la elaboración de los mantenimientos predictivos.
- Contratación de mantenimientos correctivos de emergencia.
Para evitar la improvisación y aprovechar al máximo la etapa de construcción, es obligatorio contar con el diseño de la red integral de automatización y control. Un proyectista del cuerpo de ingenieros de la constructora, o un especialista contratado para tal fin, deberá identificar las necesidades reales de la obra y ejecutar una revisión general de cada uno de los compromisos adquiridos (diseños y equipos definidos para cada especialidad).
En base a ello, se dimensionarán las funcionalidades que se implementarán en la edificación, considerando en todo momento el uso de tecnologías abiertas, tanto en cada uno de los subsistemas como desde el punto de vista de integración.
Con este último e importante punto, el propietario tendrá la libertad de seleccionar el proveedor que le brinde mayor cantidad de beneficios, pudiendo además implementar inicialmente una red básica y crecer en la medida de las posibilidades.
Plataforma centralizada de monitoreo y control de los subsistemas de una edificación.
Pensar actualmente en la ejecución de una obra sin incluir una red de automatización y control es perder una valiosa oportunidad de incluir en las paredes el "plástico", es decir, las canalizaciones necesarias para que de forma inmediata o en un futuro se puedan implementar estas herramientas que diferencian la edificación y facilitan la operación y mantenimiento de la instalación.