Retos para el desarrollo de sistemas de gestión de ciudades
13 abril 2021 por Mariel Guanipa
Las empresas tecnológicas y los emprendedores cuentan con un espacio de mercado emergente gracias al concepto de Smart Cities (ciudades inteligentes). Solo un grupo reducido de ciudades en el mundo cuenta hoy con tecnologías que fomenten la movilidad, la comunicación, la eficiencia energética o la interacción ciudadana.
Entre las principales tecnologías utilizadas en los Sistemas de Gestión de Ciudades se encuentran:
- Conectividad inalámbrica confiable y omnipresente. No existe una solución única; las tecnologías de red de área amplia de baja potencia son ideales: LTE Cat M, NB-IoT, LoRa, Bluetooth y otros protocolos que contribuyen a la conexión de las ciudades. Se espera que la tecnología 5G potencie la interoperabilidad en las ciudades inteligentes.
- Computación en la nube (cloud computing), herramienta indispensable para el desarrollo de sistemas de gestión de ciudades. Según Amazon Web Services, la nube puede proporcionar almacenamiento y análisis de la información extraída de los sensores urbanos, facilitando el camino hacia ciudades más eficientes y colaborativas.
Hablando de los retos
Los gobiernos, que son los verdaderos protagonistas de la gestión urbana, poco a poco están tomando en consideración la asignación de recursos económicos para la implementación de tecnologías que mejoren y faciliten los procesos estadales, de las organizaciones y de los ciudadanos. Cuando hablamos de retos, sin embargo, el financiamiento se convierte en el número uno.
La tecnología IoT que se utiliza en las ciudades inteligentes no es económica. Los gobiernos con altos ingresos y con alianzas fortalecidas con compañías tecnológicas privadas son los que tienen acceso a los recursos financieros para la inversión en la automatización de los procesos urbanos.
Esto es particularmente difícil en Latinoamérica, puesto que la prioridad en la región es la inversión en otras áreas críticas y la supervivencia de la población.
Infraestructura urbana conectada: uno de los pilares de las ciudades inteligentes.
Cada dispositivo y sensor necesita alimentación y cobertura para su comunicación. El problema con el que se encuentran muchas ciudades es el gasto energético, de mantenimiento y de proveedores de internet que puedan soportar el envío y recepción de datos de los cientos o miles de sensores distribuidos a lo largo de la ciudad.
Sin un suministro de internet de alta capacidad y conectividad confiable, los equipos y sensores no tendrán la integración necesaria para la transferencia y acumulación de datos, siendo este uno de los objetivos principales de las Smart Cities. Por ello es necesario que las empresas proveedoras de internet, tanto privadas como estatales, actualicen sus redes con equipos de mayor eficiencia.
Viendo el caso de Venezuela, un artículo publicado por Arnaldo Espinoza en el periódico digital El Diario a finales de 2020 indica que empresas privadas como Inter y NetUno liderarían el cambio de la conexión a internet, y que la entrada de la empresa estatal CANTV en el mercado residencial por fibra iría mejorando la conectividad.
A pesar de esto, surgen otros retos. El acceso a internet en las pequeñas ciudades y los entornos rurales adyacentes representa un gran problema, ya que los sistemas de gestión de ciudades no suelen ser accesibles ni asequibles para toda la población. Por otra parte, el costo de un internet de mayor calidad crecerá proporcionalmente con el desarrollo de su conectividad, lo que creará una estratificación en el uso del mismo.
Otro reto notable es la energía necesaria para la implementación de estas tecnologías. Se necesitan más sistemas que aseguren la operatividad de cada uno de los equipos; por ello es indispensable incorporar energías renovables que complementen los sistemas actualmente instalados.
Energías como la solar y la eólica deberían ser prioritarias antes de pensar en el diseño de una Smart City, para luego considerar otras fuentes emergentes como la mareomotriz, con la que ciudades costeras podrían ser abastecidas.
Uno de los factores más importantes de este tipo de tecnologías será siempre el mantenimiento. Antes, durante y después de la implementación de las Smart Cities será necesaria la formación de profesionales especializados en el área, quienes asegurarán el funcionamiento óptimo de los equipos y la operatividad del sistema.
Con el mantenimiento adecuado, las instalaciones perdurarán y estarán en constante evolución, escalando sus tecnologías e infraestructuras en aras del desarrollo. Deberán surgir empresas que se encarguen de estos mantenimientos y del adiestramiento constante del personal, con departamentos de investigación y desarrollo enfocados en la mejora continua de los sistemas, equipos y sensores.
El mantenimiento especializado es clave para la continuidad operativa de las ciudades inteligentes.
En cuanto al software para medios de transporte y ciudades inteligentes, el gran reto es lograr sistemas y aplicaciones basados en los principios de simplicidad, apertura, funcionalidad, apariencia atractiva y facilidad de implementación. Al final del día, todo el esfuerzo en el desarrollo de estas tecnologías busca satisfacer las necesidades de los ciudadanos; de allí la gran importancia de que estos se sientan cómodos interactuando con la ciudad de manera rutinaria.
La seguridad también representa uno de los retos para el desarrollo de sistemas de gestión de ciudades. En países en vías de desarrollo, los altos niveles de pobreza, la presencia de personas en situación de calle y la delincuencia afectan el despliegue de estas tecnologías, ya que los equipos y sistemas quedan vulnerables al hurto de sus componentes. Para ello será necesario concientizar a la población sobre los sistemas que se implementan, su importancia para el desarrollo y el avance del país.
Pero no se trata solo de la seguridad de los equipos; también está en juego la seguridad de los datos. El World Economic Forum sitúa el riesgo de ciberataques como la quinta amenaza a nivel global en su Global Risks Report de 2020. En esta categoría se incluyen desde el robo de datos hasta los ataques de ransomware, pasando por el control de sistemas a gran escala que genera daños enormes.
El informe señala además que los riesgos son más elevados para aquellas tecnologías que se extienden hacia el mundo físico, donde existen sistemas híbridos entre lo digital y lo físico, como ocurre en las Smart Cities.
Las Smart Cities son el futuro
Buscan mejorar la vida de las personas en aspectos tan básicos como la eficiencia de las políticas, la reducción del desperdicio y los problemas cotidianos, la mejora de la calidad social y económica, y la maximización de la inclusión social de sus habitantes.
Para que esto suceda, debe trazarse un camino informado y prudente hacia una ciudad verdaderamente inteligente, a pesar de los retos y la brecha tecnológica.
Ing. Mariel Guanipa mguanipa@innotica.net · LinkedIn